domingo, 24 de mayo de 2009

La Problemática de unos Dientes Sucios

Tras el lavado de las muestras y su triado, en ocasiones, ocurre que el sedimento permanece adherido tan estrechamiente a la superficie dental, que rellena todas las cavidades del diente e impide localizar las distintas cúspides. En estos casos resulta indispensable llevar a cabo una limpieza dental. Pero la limpieza dental también puede suponer pérdida de información, no sólo por eliminar "el sedimento adherido", que es parte de las evidencias de qué procesos sufren los dientes en su fosilización, sino que algunos métodos puedes causar daños en la superficies y causar roturas, impidiendo una correcta extracción de cierta información de tipo paleontológica (por ejemplo, qué fracturas naturales sufrió el diente, o pueden tener lugar pérdidas de superficies que sufrieron el ataque de ácidos digestivos cuando los organismos a los que pertenecían fueron comidos por otros organismos).

Ésta es la problematica que hallé con mis muestras: demasiado sucias para identificarse con facilidad.
Asi que tuve que ponerme manos a la obra. Seleccione unas piezas que me parecieron distintas bajo la lupa y las destiné a este efecto. En la actualidad los microvertebrados de Quibas están en proceso de estudio taxonómico por profesionales expertos en la materia. Yo me limitaré a intentar saber en qué grandes grupos se encuadran los restos triados.

Las técnicas de limpieza a aplicar son las siguientes:

1-Métodos físicos: los ultrasonidos.

Se toman las muestras seleccionadas sujetas a una superficie, por ejemplo fijadas mediante plastilina no grasa al fondo de una cajita de plástico destapada.

Las muestras más grandes(como mandíbulas, etc) deben ser consolidadas con paraloid para evitar fracturas posibles causadas por la vibración de las ondas. A continuación se llena la cubeta de la que se compone el ultrasonicador y se introducen las muestras.

Si el aparato tiene distintas velocidades hay que ir probando con la más bajas. Se empieza dando pulsos muy cortos (del orden de segundos), y después de cada pulso se seca con cuidado la muestra y se observa a la lupa binocular cómo va el proceso de limpieza y si ha acaecido algún daño físico, para proceder según el caso a dar pulsos más duraderos o a detener el proceso.


Puede emplearse un pincelito para ayudar a eliminar el sedimento cuando éste está más suelto.
Y el resultado es este:

2-Métodos químicos: el ácido acético

Normalmente se emplea ácido acético en proporción 1/4, diluido en agua. Y se deja actuar, al principio unos pocos segundos, viendo qué efecto inmediato tiene y si peligran demasiado las superficies de la muestra. Si es necesario debe aplicarse más tiempo. Al igual que en el caso anterior, tras cada vez, el diente debe ser lavado con agua para eliminar los restos ácidos y debe ser secado y observado a la lupa para ver el efecto del tratamiento.

A continuación pongo una fotografía de dos dientes tras terminar de emplear la técnica de limpieza física, el de la izquierda no parecía limpiarse nunca con este método y decidí emplear con él, el tratamiento ácido.
Así quedó:

El tratamiento con ultrasonido resulta menos agresivo que el tratamiento con ácido, no obstante, este segundo tratamiento es mucho más rápido.
Es importante señalar que cuando se trabaja con ácidos es muy importante realizar los trabajos bajo una campana extractora y sellar siempre las diluciones realizadas, usando para ello parafilm o cualquier método que impida la salida de vapores tóxicos.
Otro factor que queremos apuntar es que si los dientes van a ser observados al M.E.B, es imprescindible que las muestras tratadas estén totalmente secas, para eso puede esperarse a su secado natural o acelerar el proceso con aparatos de vacío fabricados a tal efecto.
La fotografía inferior muestra un diente limpio con el primer método.

Así se observa al M.E.B:

En la parte superior de la imagen se aprecia una pequeña mota blanquecina sobre el diente. Es sedimento aún adherido.
Besos y hasta la próxima.
Amalia

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